MIEDOS

Si solemos estallar por razones que no son para tanto(por ejemplo, cuando un amigo llega 5 minutos tarde) es posible que el lado oscuro de nuestra personalidad esté tratando de liberarse. Ira, rencores, miedos.. son sombras que existen en nuestro interior y al intentar encerrarlas lo único que conseguimos es hacernos daño. Si nos empeñamos en reprimir la parte de nosotros que no nos gusta, puede acabar afectándonos en nuestros estudios y en nuestras relaciones.

Todos tenemos debilidades de las que nos avergonzamos, sentimientos del pasado, remordimientos o miedos a los que no queremos enfrentarnos.

Pero debemos hacernos conscientes  y aceptar que es parte de quienes somos, si negamos nuestras heridas solo conseguiremos que se vuelvan más grandes.

La agresividad, la envidia.. existen en nuestro interior, pero queremos ser aceptados y gustar a nuestros amigos y familia y por eso la disimulamos.

Cuando creemos que no valemos para nada, miramos las faltas de los demás.

Cada una de nuestras experiencias dolorosas han dejado huella, pero es improbable que esas situaciones vuelvan a repetirse, asi que no hay que tener miedo. Tendemos a ser más comprensivos con los demás que con nosotros mismos, pero esto es un grave error, es totalmente sano sentir ira o celos, no hay que intentar eliminarlos simplemente controlarlos para que no tengan consecuencias irreparables.

Carmen Trujillo Gambero 1BACH B