El roscón de reyes

dsc_1187__rrvni__by_acido

La historia del roscón de reyes se remonta a los romanos y a una tradición nada religiosa. Concretamente, este dulce se asocia a Las Saturnales o Fiesta de los Esclavos. Celebrada en diciembre, se conmemoraba el nacimiento de un nuevo período de luz y el final de los trabajos en el campo. Momento en el cual campesinos y esclavos tenían la oportunidad de descansar y reponerse del esfuerzo realizado durante meses.

Fue entonces cuando se comenzó a elaborar unas tortas redondas, en las que se incluían higos, dátiles y miel, que se repartían entre todos ellos como regalo por el trabajo bien hecho. Años después, ya en el siglo III, se introdujo la tradición de esconder un haba seca. Símbolo de prosperidad, el afortunado que la encontraba era nombrado ‘rey de reyes’ durante un tiempo establecido de antemano.

Cuando el siglo IV la Iglesia convirtió las fiestas en celebraciones cristianas, la historia del Roscón de Reyes quedó en el olvido. Excepto en Francia, donde comienza a celebrarse Le Roi de la Fave (el rey del haba). Los niños aparecen entonces como protagonistas. Aquellos que encontraban el haba en este dulce, ya de Navidad, eran agasajados con regalos y mimados por todos el 6 de enero, día de la fiesta.

Años después, el reinado de Luis XV en Francia dará el empujón definitivo a la historia y tradición del Roscón de Reyes. Y es que un cocinero esclavo del Rey francés, que comenzó a reinar con tan solo 5 años, se encargó de preparar este bollo al que incluyó un medallón de diamantes comprado por todo el servicio de la Corte. Fue el propio Rey quien se encargó de dar a conocer el Roscón entre la aristocracia francesa y europea. Eso sí, cambiando el medallón de diamantes por una moneda.

 Su tío, Felipe V, fue quien introdujo la tradición en España, convirtiéndose rápidamente en una de las fiestas más populares. Los reposteros catalanes son entonces los encargados de aunar esta tradición con la historia de su origen y comienzan a incluir un haba como símbolo de un año nuevo y el resurgir de la vida. Es en este período cuando el Roscón de Reyes se une a la tradición de los regalos, poniendo esta fiesta el final a la Navidad.

A partir del siglo XIX, la moneda que se introducía se cambia por una figurita y el haba se vuelve negativa pues, la persona a la que le toca, es la encargada de pagar el Roscón. En la actualidad, incluso, se incluye una corona para nombrar al ‘rey de reyes’, aquel que encuentra en su trozo la figurita, símbolo de buena suerte. Aunque en su origen romano los ingrendientes eran higos, dátiles y miel, en la actualidad los Roscones de Reyes están rellenos de nata, cabello de ángel o chocolate en mousse aunque, aquel que no tiene relleno sigue siendo el más popular.

 Aquí tenéis un modo rápido y sencillo de elaborarlo:

La imagen, de aquí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s