F1 GP Canadá 2013

Sebastian Vettel logró su tercera victoria de la temporada en Canada tras arrasar en una carrera que dominó desde el primer momento, como solía hacer en tiempos pretéritos.

Fernando Alonso, tras una buena salida y una gran carrera sin errores, remontó desde el sexto puesto para acabar siendo segundo.

Sebastian Vettel y Red Bull han vuelto, por primera vez en la temporada, a ser los que fueron años anteriores: un piloto y un equipo que no sólo ganaba sino que masacraba y, casi, aburría a los seguidores con tanta superioridad. En Canada, el piloto alemán dominó sin contemplaciones una carrera que venció sin problemas. Fernando Alonso dio una lección de pilotaje y de paciencia para remontar y acabar siendo segundo.

 Quizá lo más preocupante del Gran Premio de Canada no sea la victoria de Vettel, tercera de la temporada, sino la forma en que ésta llegó. El alemán logró su tercera ‘pole’ consecutiva y salió disparado en cuanto el semáforo se apagó. Tras el primer giro, el teutón ya le sacaba más de dos segundos a Hamilton. El inglés no tuvo opción ni de intentar el adelantamiento con el DRS. El ritmo de carrera del coche austríaco era preocupante para sus rivales.

Vettel siguió caminando hacia la victoria rodando a un ritmo que nadie podía siquiera imaginar. El tricampeón del mundo era el único que completaba vueltas por debajo de un minuto y veinte segundos. Tras unas pocas vueltas, la distancia era tan grande que sólo un coche de seguridad podría complicar su victoria.

Dicho incidente no ocurrió y Vettel acabó completando casi cincuenta vueltas muy relajado. Tanto que tuvo dos pequeños percances, uno con un muro -en el que dejó la huella de sus neumáticos- y otro con la primera curva, que en la que se pasó de frenada. Pese a ello, acabó cruzando la línea de meta en primera posición, haciendo ver que Red Bull puede volver a ser el equipo tan superior que fue temporadas pasadas.

Pelea por el podio

Lejos de Vettel, la pelea de los demás era por el podio. Bottas, piloto finés de Williams que fue la sorpresa del sábado al acabar tercero, se despidió pronto de todo sueño al ser adelantado por tres pilotos -entre ellos Fernando- en la primera vuelta.

Alonso se pegó a Rosberg y a Webber, con quienes mantuvo un bonito duelo durante cuarenta vueltas. El primer paso por boxes no cambió nada, o casi nada. El alemán de Mercedes puso un segundo juego de neumáticos blandos, mientras que el australiano y el español calzaron duros. A Rosberg se le desgastaron antes que a sus rivales, que pudieron sobrepasarle sin complicaciones en el ecuador de la carrera.

Alonso no se conformó con esto y siguió cabalgando con fuerza hacia Webber. El asturiano le recortó todo el tiempo posible, le buscó las cosquillas y acabó lanzándole el ataque en la recta de meta, una vez que el australiano había tenido un pequeño problema en su alerón delantero que le hacía perder carga aerodinámica.

Fernando estaba ya en podio. Hamilton, que también había tenido una carrera tranquila, era su siguiente objetivo. Estaba lejos -a ocho segundos- pero Alonso sabía que su Ferrari era más rápido. Exprimió su bólido rojo al máximo y le recortó toda la distancia. El Mercedes no era rival para el coche italiano. A falta sólo de nueve giros para el final, Alonso pudo superar al inglés, de nuevo en la recta de meta.

Así acababa una carrera impresionante para Fernando, que podría haber luchado por la victoria si hubiera hecho una mejor clasificación el sabado. Al menos, eso sí, sumó un valioso segundo puesto con el que apenas se podía soñar antes del Gran Premio y evita que la pérdida de puntos respecto a Vettel sea demasiado grande.

Tras la carrera de Canada, el Mundial sigue liderado por el alemán, con 132 puntos. Alonso es segundo con 96; Raikkönen, tercero, con 88 y Hamilton, cuarto, con 77. La próxima cita del circo de la F1 es Gran Bretaña. El circuito de Silverstone acogerá la octava prueba el 30 de junio.