El cigarrillo electrónico, más cerca de su prohibición parcial.

El acuerdo al que llegaron el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas para restringir el uso de los cigarrillos electrónicos en determinados espacios públicos podría quedar plasmado y entrar en vigor a partir de la reforma de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que se está tramitando en el Congreso.

El pasado mes de diciembre la titular del ramo, Ana Mato, acordó con los consejeros autonómicos de salud prohibir “con carácter nacional” el uso de estos dispositivos en centros educativos y zonas infantiles, centros sanitarios, centros de las Administraciones Públicas, servicios de atención al ciudadano y transporte público.

 

De hecho, Andalucía se ha adelantado y esta misma semana anunció que los cigarrillos electrónicos ya no podrán usarse en centros sanitarios, sociales y educativos dependientes de la Junta, así como en ningún otro centro donde haya actividad con menores, a la espera de una normativa nacional.

 

En mi opinión no lo deberían quitar porque los cigarrillos electrónicos ayudan a la gente a no pensar tanto en el tabaco y hay gente que con ellos consigue dejaí de fumar.

 

A mí personalmente no me importa que lo quiten pero opino que es una ayuda para otras personas, pues si a lo mejor están enganchadas al tabaco pueden salir a través del cigarrillo electrónico, porque eso no le afecta a nadie; primero porque es vapor de agua y segundo porque no tiene nada o muy poca nicotina.

 

Por otra parte me parece bien porque en lugares como centros públicos, centros infantiles, servicios públicos o centros de sanidad habrá gente que le moleste, y también le damos un mal ejemplo a los jóvenes.

            Con el cigarrillo electrónico también ahorras dinero y es mucho más sano que el tabaco.

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Realizado por : Pablo Gómez Gallego 3ºA